¿Te gustaría tener un cuerpo saludable y trabajado?
La “tonificación” no es más que la realización de actividad física compuesta por ejercicios de fuerza locales o globales, en el que venciendo cualquier tipo de resistencia, se persigue un mantenimiento y/o la mejora de diferentes parámetros relacionados con la fuerza. Generalmente se relaciona con la mejora del tono muscular. Dicho de otra forma más sencilla, se trata de realizar ciertos ejercicios con el fin de conseguir una musculatura más firme y “dura”.
La clave está en elegir qué tipo de ejercicios, con qué cargas de entrenamiento y cómo realizarlos para conseguir eliminar la flacidez en las zonas que más nos interesen. Es aquí donde es clave, el trabajo de nuestros entrenadores personales.
Identificamos la musculatura a trabajar, teniendo en cuenta condición física, edad y patologías previas, para posteriormente elaborar una planificación totalmente personalizada, que sea segura, efectiva y realizable.
Ayuda a disminuir la grasa corporal, ya que el incremento de musculatura va asociado a un mayor metabolismo basal (gasto energético en reposo).
Previene y mejora enfermedades óseas y articulares como la osteoporosis y artrosis.
Produce mejoras en los diferentes sistemas corporales (car diorespiratorio, nervioso, endocrino e inmunológico)
Mejora la postura corporal y previene la aparición de dolores musculares.
Fortalece tendones y ligamentos, proporcionando una menor carga a las articulaciones.